lunes, 19 de agosto de 2019

Todo lo que es sólido se disuelve en el aire | Darragh McKeon


Todo lo que es sólido de disuelve en el aire de Darragh McKeon
Alba
423 páginas

MI OPINIÓN

En plena fiebre de la serie Chernobyl, hoy vengo con la novela Todo lo que es sólido se disuelve en el aire, que utilizando como punto de partida el accidente nuclear, nos cuenta la historia de varias familias y de cómo, ya sea de manera directa o indirecta, se vieron afectadas por el desastre que supuso no sólo el propio accidente en sí, si no la falta de previsión e incompetencia de los dirigentes a la hora de gestionar un drama de ese calibre.

Darragh tardó diez años en escribir esta novela, y, una vez leída, puedo entenderlo, pues utiliza una historia más intimista que crónica de un hecho, que consigue hacernos partícipes del antes y el después que supuso el accidente nuclear en la vida de la ciudadanía rusa sin utilizar en ningún momento el recurso morboso de usar imágenes descarnadas. De una manera sutil nos envuelve en su narración y nos cuenta lo que allí ocurrió.

Grigori es un cirujano reputado, últimamente no está viviendo su mejor momento ya que ha tenido que enfrentarse a la ruptura con su mujer, María, de la que sigue sin entender nada. Por eso tampoco siente estar dejando mucho atrás cuando le llaman para tratar de gestionar un accidente sin precedentes en la historia de la Unión Soviética. Grigori es el personaje que permite entrar al lector en pleno foco de la historia, son sus ojos los que utilizaremos para conocer de primera mano la relevancia de lo que allí ocurrió, así como la falta de medios y táctica que contó la gestión de la tragedia nuclear. 

En pleno campamento de refugiados conocerá a Artiom y su familia, un niño que ha tenido que dejar su granja, en la que han vivido durante generaciones sus seres queridos, pero que se verán obligados a abandonar al hallarse a pocos kilómetros de la central nuclear. Junto a ellos conoceremos el éxodo, la falta de prevención y la miseria a la que se sometió a gran parte de la población. Artiom ha perdido todo, de hecho, ha perdido la esperanza, parece que se quedó junto a la puerta en la que dibujaban años tras año su estatura y la de su hermana, y en la que velaron a su abuela, y que tuvieron que dejar atrás, como símbolo de la pérdida irremediable de multitud de familias.

Por último, y alejados del foco de radiación, nos encontramos con María, la mujer de Gregori, su hermana Alina y su sobrino, una joven promesa del piano que no sabe gestionar ni la suerte que tiene, ni su temperamento. Todos viven en Moscú, donde casi no llegan las noticias y la realidad de lo que se está viviendo en Chernobyl, nadie sabe de la magnitud del problema, ni de los peligros que se están corriendo. Pero la pregunta es ¿querrían saberlo? Una ciudad de trabajadores sometidos a opresión, cuyas libertades son continuamente pisoteadas, pero que a la hora de luchar, el hambre manda, y no son capaces de dar ningún paso, nos hace pensar que no, que no querrían saber porque bastante tienen con sus propios dramas.

Todo lo que es sólido se disuelve en el aire es una novela con una ambientación magnífica, con mucho ritmo a pesar de tratarse una novela bastante intimista, que en ningún momento utiliza imágenes que puedan herir la sensibilidad del que lee, pero quien irremediablemente saldrá tocado de su lectura, en parte por el final tan emotivo con que cuenta. El libro nos enseña al ser humano como lobo, en modo supervivencia, sacando lo peor de cada uno con tal de no perder el trozo de pan que se lleva  a la boca, aunque sólo sea un día más. También nos muestra la esperanza, la oportunidad de cambio y la generosidad, aunque el regusto siga resultando un tanto amargo.

Recomiendo totalmente su lectura.

Besos



lunes, 12 de agosto de 2019

La escapista | Brad Meltzer


La escapista de Brad Meltzer
Planeta 
462 páginas

MI OPINIÓN

Paso épocas, suele coincidir con el verano, en que lo único que me apetece es ver series, un capítulo detrás de otro y leer libros que me prometan horas de entretenimiento puro y duro y que me hagan olvidar por momentos mi alrededor. Eso es lo que buscaba cuando elegí La escapista para acompañarme en la que fue la última ola de calor (por el momento, al parecer) que iba  a sufrir mi ciudad.

Nola Brown es la joven artista en residencia del ejército estadounidense. Su misión es pintar lo que ve para poder documentar las misiones de los destacamentos en los que es destinada. No conocía este puesto del cuerpo militar estadounidense e, investigando, es un cargo de lo más peculiar. Volviendo a la novela, Nola se encarga de recoger la cruda realidad que tienen que vivir los soldados, y, al parecer, lo hace como nadie. Sin embargo también es alguien problemático, incómodo para sus compañeros, una de esas personas con las que es casi imposible tender puentes, incapaz de albergar sentimientos comunes para los demás, resulta un personaje áspero, incluso para mí como lectora. Sólo en contadas ocasiones he sido capaz de sentir conmiseración por Nola, y desde luego no ha sido por la Nola del presente, si no por la pequeña niña que vive aterrada esperando el próximo golpe que la vida le tenga preparado.

Nola viaja en un avión que termina por estrellarse causando la muerte de todos sus ocupantes, entre ellos el mejor amigo del Presidente de los Estados Unidos. Sin embargo, cuando el cuerpo de la soldado llega a la Base de la Fuerza Aérea de Dover para su reconstrucción, el jefe tanatopractor que debe ocuparse de la misma, Zig, descubre que no es la joven Nola, esa niña que hace veinte años salvó la vida de su hija, sino que quien ocupa la camilla en la que está trabajando es otra mujer. Esto levanta las sospechas del protagonista que empezará una búsqueda de la verdadera Nola mientras trata de desentrañar el misterio del accidente de avión que ha desencadenado todo lo demás.

Zig es un personaje mucho más carismático que Nola, ha sido tocado por la muerte y el infortunio, pero encuentra su consuelo dando la oportunidad a las familias de los soldados de despedir a los suyos de manera decente. Es cierto que en ciertas ocasiones tiene comportamientos ciertamente impulsivos y que pueden resultar inverosímiles, pero cuando alguien en realidad no teme a la muerte, tampoco le teme a las consecuencias de sus actos.

La escapista es un thriller palomitero, quizá con un final que a mi me ha parecido hasta cierto punto previsible, pero que no ha empañado por completo el viaje de su lectura. Puro entretenimiento, ideal para las tardes de piscineo o playa o para los que combaten el calor debajo del aire acondicionado. Abstenerse aquellos que necesiten que todos los giros de la trama sean cien por cien verosímiles o los que no estén dispuestos a "comprar" ciertas licencias en interés de la trama y el ritmo que se recoge en sus páginas.

Besos

lunes, 5 de agosto de 2019

No cerramos en agosto | Eduard Palomares


No cerramos en agosto de Eduard Palomares
Libros del Asteroide
364 páginas

MI OPINIÓN

Jordi Viassolo está contento. En pleno mes de agosto se dirige a las dependencias de Private Eye, una agencia de detectives privados en la que va a pasar el mes de agosto como becario. Es una manera de ir metiendo cabeza en el mundillo de la investigación para el que lleva mucho tiempo preparándose. Sí, el sueldo es ridículo, las condiciones de trabajo penosas y la labor que tiene que realizar está a años luz de su idea soñada. Pero Jordi vive en la Barcelona actual, donde el precarismo en los jóvenes está a la orden del día, así que otros, seguramente, andarán peores que él.

Nuestro protagonista es todo lo contrario a los detectives de novela. No es especialmente inteligente, poco atrevido y tirado para adelante, se pone nervioso con facilidad y le cuesta un mundo echarle cara a la vida; eso sí, tiene una imagen tan anodina que pasa desapercibido, característica necesaria en todo detective privado que se precie. 

El verano de Viassolo se plantea de lo más aburrido, con todo el mundo de vacaciones, excepto el dinosaurio de los detectives de la agencia, Recasens, que le hará compañía en algunos momentos, y con la orden de la jefa de no coger nuevos casos bajo ningún concepto. Sin embargo cuando un hombre aparece en las oficinas desesperado por la desaparición de su esposa, Jordi se lanzará a la piscina y, sorteando todas las prohibiciones, decidirá coger el caso.

No cerramos en agosto es una novela de detectives privados que bebe mucho de las novelas clásicas del género, a la vez que le impone un tono propio muy particular. Un protagonista torpe pero que suple esa inexperiencia con mucha actitud, al que es imposible no cogerle cariño es uno de sus puntos fuertes. Jordi se va metiendo cada vez en más líos, y la manera de moverse en este mundo en el que parece que no encaja, provoca algunos momentos hilarantes, consiguiendo mi carcajada y complicidad. Funcionan también muy bien las pinceladas de denuncia social que, casi de manera soterrada, nos encontramos a lo largo del libro, no resultan en absoluto forzadas, y describen muy bien la realidad social de los jóvenes y, en concreto, de la ciudad de Barcelona en la actualidad.

No hay nada mejor que cerrar un libro con la sensación de no querer despedirte de sus personajes. Ojalá No cerramos en agosto sea el inicio de una nueva saga protagonizada por el detective privado Viassolo. A mi me tendrá como lectora entregada.

Besos

lunes, 29 de julio de 2019

Crimen y castigo | Fiódor M. Dostoievski


Crimen y castigo de Fiódor M. Dostoievski
Alba editorial
640 páginas

MI OPINIÓN

No pasará a la historia como la mejor decisión de la vida de Teresa el leer Crimen y castigo en pleno mes de junio... No es un libro para leer en plena ola de calor. De hecho es uno de esos clásicos "difíciles" y, quizá por falta de bagaje lector, me ha costado leerlo. El esfuerzo en sí ha merecido la pena, pero me ha dejado exhausta.

Crimen y castigo es una obra sobre un asesinato, la razones para cometerlo y los remordimientos posteriores. Raskólnikov es un joven estudiante que debido a la falta de recursos económicos ha tenido que dejar de lado temporalmente su carrera universitaria, cayendo en una situación depresiva que le lleva a planear un asesinato, en principio, para conseguir recursos económicos suficientes para poder contar con un golpe de suerte que cambie su destino de una vez por todas.

Tras haber dado el paso que llevaba tiempo preparando y matado a una vieja usurera, el protagonista se sume en una enfermedad provocada por la creencia de que los demás sospechan de él, acabando por caer en frecuentes delirios que le llevarán en más de una ocasión a temer por un fatal desenlace. La novela está llena de constantes monólogos psicológicos de los personajes, de ríos de pensamientos de los mismos sobre lo que en ese momento les preocupa o está pasando por su cabeza, es la historia del remordimiento, de la necesidad de expiación y de las verdaderas razones que llevan a una mente enferma a cometer determinados actos. 

Crimen y castigo es uno de los clásicos más importantes de la historia de la literatura, y uno de los más influyentes. Desde luego numerosos autores posteriores  se han visto inspirados por la pedazo historia que escribió Dostoievski. La psicología de los personajes es una obra maestra, está escrito con mucha destreza, y lleno de una profundidad que me ha tenido abrumada durante su lectura. 

Me debato. Desde luego soy capaz de ver la gran novela que he tenido entre manos, pero siento que la he "sufrido", me ha costado un esfuerzo enorme leerla ya que requiere de una concentración total, me ha dejado agotada y salgo de ella con la sensación de que seguramente se me han escapado mil cosas. ¿La recomiendo? Claro. Es un libro que hay que leer en algún momento de la vida, pero es necesario encontrarle su momento, tener las ganas y la batería llenas y saber que es un libro exigente con el lector. Y por favor, no lo leáis cuando los termómetros estén explotando.

Besos

lunes, 22 de julio de 2019

Una mujer inoportuna | Dominick Dunne


Una mujer inoportuna de Dominick Dunne
Libros del Asteroide
592 páginas

MI OPINIÓN

Sigo eligiendo estupendamente mis lecturas veraniegas, esta mal que lo diga, pero es que es así. En esta ocasión os traigo Una mujer inoportuna, una novela publicada en 1990 y que Libros del asteroide nos ha acercado con una traducción perfecta de manos de Pablo Mediavilla.

Jules Mendelson y su mujer Pauline forman parte de la clase alta de Los Ángeles en los años noventa. No mantienen contacto con el mundo Hollywood, si no que comparten su tiempo con un reducido grupo de amigos compuesto por exitosos empresarios, la vieja clase alta que vive en fastuosas casas, miran por encima del hombro a esa nueva clase de la industria del cine y que comparten cenas sociales en las que cada mínimo detalle está cuidado y medido. Ambos conforman un tándem perfecto, son el espejo en el que todos los demás se miran, la envidia de todos los que leen la crónica social en los periódicos, un matrimonio al que no le falta de nada y que, sin embargo, corre el riesgo de saltar por los aires cuando Flo aparece en la vida de Jules. Flo es joven, dicharachera, un soplo de aire fresco para Jules. Éste se embarcará en una aventura con ella a pesar del miedo a perder su status social y a lo lejana que está de todo lo que representa su esposa Pauline y su mundo.

Reducir Una mujer inoportuna a la historia de una aventura extraconyugal es pecar de simplismo, porque sí, recoge el affair entre un multimillonario y una aspirante a actriz, inspirada en el escándalo real de la modelo Vicki Morgan con Alfred S. Bloomingdale, pero también es el retrato de una sociedad, de una época y de una clase social. Se nota que el autor respiró ese ambiente y que lo cuenta con distancia, haciendo partícipe al lector como si nada, mientras nos habla de diamantes, cuadros de Van Gogh y eventos sociales, de una historia descarnada, llena de hipocresía, reflejo de una sociedad con una capa dorada, pero que al arañarla pierde todo su brillo.

Destaca el dinamismo de la novela, un libro que se lee rápido, que engancha y hace querer más al lector, las páginas vuelan mientras asistimos a diálogos escritos con soltura, para nada fingidos, si no dotados de una gran frescura. Los personajes también están muy bien construidos, algunos frívolos, otros crueles y otros ingenuos y fácilmente deslumbrantes, cada uno está teñido de su propia personalidad llegando un punto en el que eres capaz de saber lo que están pensando sin necesidad de que quede plasmado por escrito por el autor.

Esta es una de esas ocasiones en que siento que la reseña se ha quedado corta para todo lo que me ha gustado el libro. Se que Una mujer inoportuna estará entre lo mejor de este año, por cómo está narrada y por haberme cautivado de la manera en que lo ha hecho. La editorial tiene otros dos libros del autor publicados, adivinad quién está ya con el ojo echado en ellos. 

Besos
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