El faro del silencio de Ibon Martín
Editorial Travel bug
431 páginas
MI OPINIÓN
Leire es una escritora de novela romántica con mucho éxito. Además, es la farera del Faro de la Plata en Pasaia desde donde tiene unas vistas inmejorables y donde está pasando por una crisis literaria mientras escribe su próxima novela. Lo que no imagina es que sus problemas no han hecho más que empezar cuando aparezca el cuerpo de la novia de su ex marido a las puertas del faro asesinado de una manera brutal y al que le han extraído la grasa abdominal. Sin coartada que pueda ser confirmada por nadie, Leire se convertirá en la principal sospechosa del crimen, lo que le obligará a investigarlo por su cuenta destapando viejas heridas.
La historia de fondo no se puede negar que tiene gancho. Un asesino en serie imitador del conocido Sacamantecas despierta el terror en el pequeño pueblo de Pasaia. A esta base se le suman unos personajes que resultan muy creíbles y algunos de lo más inquietantes. Sin embargo, no ha sido todo lo que me esperaba por las razones que expondré ahora.
La historia se cuenta a través de dos líneas temporales. Si bien la mayor parte de los capítulos se centran en la investigación en el presente, a lo largo del libro también nos vamos encontrando con ciertos capítulos que nos trasladan al pasado del pueblo donde se nos narra la difícil existencia de los jóvenes victimas de la heroína que se dedicaban al narcotráfico. Me ha gustado esa forma de narrar en dos velocidades, y, aunque normalmente me suele pasar al contrario, esta vez estaba más enganchada a la parte que transcurre en la actualidad. Sin embargo la resolución se me ha hecho previsible. Desde muy pronto supe quién estaba detrás de los asesinatos. Lo que sí me sorprendió es la historia que hay detrás y la relación con las muertes.
Por otro lado he detectado algunos fallos que me sacaron de la lectura. Quizá sean gajes del oficio, pero no los puedo dejar pasar cuando leo. A modo de ejemplo y sin querer ser exhaustiva diré que varias veces se entran en casas ajenas sin orden judicial e incluso se llegan a incautar objetos sin la misma. Son pequeños fallos, que sin embargo me chirrían totalmente y que además creo que se podrían solucionar fácilmente.
Si algo he disfrutado mucho de la novela ha sido la ambientación. La prosa del autor nos traslada de manera increíble a las distintas localizaciones y cuando terminas el libro da la sensación de que has estado allí físicamente. Además creo que también crea una atmósfera de diez, haciendo sentir al lector mucha tensión en los momentos cumbre de la misma. Quizá por eso, por saber que cuando el autor se lo propone consigue imbuirme totalmente en el relato, me ha sabido a poco. Ha habido momentos en los que he echado de menos esa tensión, como si la narración se ralentizara, le costara seguir y a mi me apeteciese más velocidad y darle un empujoncito al libro.
Sin embargo no puedo decir que no me haya gustado, pues a pesar de todo lo anterior lo he disfrutado, en gran parte por la ambientación , que creo que es el punto fuerte de El faro del silencio. Así que si te apetece una novela negra con una atmósfera absorbente esta es una buena opción, Ibón escribe muy bien y puedo decir, como explicaré la semana que viene cuando salga la reseña de su siguiente novela, que va a mejor, pues esta me ha gustado muchísimo más.
Besos


